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La FTC investiga a Microsoft por monopolio en inteligencia artificial y la nube

La agencia estadounidense exige documentos internos desde 2016 ante sospechas de bloqueos competitivos a rivales como Google y Amazon.

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La Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos (FTC) inició una investigación formal por monopolio contra la empresa Microsoft. El organismo evalúa si la compañía utiliza prácticas anticompetitivas para dominar los sectores de la inteligencia artificial y la computación en la nube.

La agencia gubernamental envió un requerimiento de información de cientos de páginas para exigir datos internos desde 2016. La investigación se centra en los contratos de licencias que la corporación impone a sus clientes comerciales.

Varios competidores denunciaron que la tecnológica aplica cargos excesivos a quienes intentan trasladar sus bases de datos a otros servidores. Además, señalan trabas técnicas para usar herramientas populares como Office fuera de su plataforma Azure.

Por lo tanto, la sospecha principal es que estas reglas de permanencia impiden el crecimiento de servicios rivales de Amazon y Google. El ente regulador busca determinar si existe un bloqueo deliberado del mercado.

La alianza con OpenAI y la seguridad bajo control oficial

La lupa oficial también apunta a la alianza financiera de Microsoft con OpenAI, la creadora de ChatGPT. La entidad analiza si la inversión de 13.000 millones de dólares busca esquivar las leyes sobre fusiones corporativas.

Los investigadores temen que esta unión limite el acceso de terceros a los recursos necesarios para crear sistemas inteligentes. Por consiguiente, esto podría congelar la innovación tecnológica en empresas emergentes.

Por otra parte, la pesquisa abarca las herramientas de seguridad digital que la corporación vende de forma conjunta. El producto de identidad Entra ID es uno de los elementos más cuestionados en el expediente de la causa.

La integración forzada de estos servicios dificulta que las agencias estatales contraten proveedores alternativos. De este modo, la empresa consolidó contratos millonarios con el sector público estadounidense en los últimos años.

Defensa corporativa y disputas éticas

Microsoft rechazó las acusaciones y cuestionó la ética del organismo estatal tras la filtración del caso a la prensa. David Cuddy, vocero de la firma, calificó las demandas de información como ilógicas y desmedidas.

Sin embargo, la compañía tendrá que cooperar con las autoridades judiciales mientras avanza el proceso regulatorio. Este caso representa el mayor conflicto legal para la marca desde los juicios antimonopolio del año 1998.

La resolución de este conflicto legal establecerá un nuevo marco para la libre competencia en la infraestructura tecnológica mundial.