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Anthropic reveló cómo usaron su inteligencia artificial para ciberataques, espionaje y desarrollo de armas
La empresa detectó y bloqueó operaciones que utilizaron Claude para actividades maliciosas entre diciembre de 2025 y agosto de 2026. Identificó casos vinculados con ciberataques, vigilancia, campañas de influencia, fraude y armas.
La empresa de inteligencia artificial Anthropic reveló que distintos actores intentaron utilizar su modelo Claude para desarrollar ciberataques, sistemas de vigilancia, campañas de influencia política y herramientas relacionadas con armas. Los casos fueron detectados y desarticulados entre diciembre de 2025 y agosto de 2026.
La compañía presentó los resultados en su informe de inteligencia de amenazas de septiembre de 2026, publicado este jueves. El documento analiza actividades en siete áreas: operaciones cibernéticas, influencia, vigilancia, estafas y fraude, uso indebido en biología, armas convencionales y extracción ilícita de capacidades de modelos de IA.
Según Anthropic, detrás de las operaciones había desde grupos presuntamente patrocinados por Estados hasta delincuentes, proveedores comerciales de sistemas de espionaje y actores políticos.
La empresa aclaró que los casos no representan el uso habitual de Claude, sino algunas de las actividades maliciosas “más notables y novedosas” que detectó hasta el momento.
La IA reduce las barreras para los ciberataques
Uno de los principales hallazgos del informe apunta al impacto de la inteligencia artificial sobre las operaciones informáticas. Anthropic advirtió que ataques sofisticados ya no requieren necesariamente operadores con conocimientos técnicos avanzados.
De acuerdo con la compañía, la IA permitió acelerar tareas que abarcan desde el reconocimiento de objetivos y el desarrollo de herramientas hasta el procesamiento de datos y la explotación de vulnerabilidades.
El informe sostiene que esta tecnología está reduciendo la distancia que antes existía entre organizaciones con grandes recursos y operadores individuales. Por ese motivo, la sofisticación de un ataque ya no sería suficiente para determinar quién está detrás.
Además, Anthropic describió operaciones vinculadas con Rusia, Irán y China, entre otros países, aunque sus atribuciones presentan distintos niveles de confianza según cada investigación.
Vigilancia, propaganda y miles de artículos
El documento también expone el uso de Claude en operaciones de vigilancia y campañas de influencia política.
En uno de los casos, una red utilizó la herramienta para escribir artículos originales y reescribir noticias de medios legítimos con distintos enfoques políticos. El sistema llegó a publicar al menos 8.913 artículos en unos 20 idiomas.
Los contenidos apuntaban especialmente a audiencias de Estados Unidos, Brasil, Francia y la República Democrática del Congo. Además, utilizaban nombres de periodistas falsos para dar a los sitios la apariencia de medios independientes.
Anthropic también detectó una plataforma que administraba más de 1.000 cuentas falsas en X y que podía configurar visualizaciones artificiales para amplificar determinados mensajes.
Otro de los casos involucró a un exeditor jefe de Sputnik Moldova. Según la investigación, utilizó Claude para transformar noticias, encuestas y publicaciones políticas en artículos en ruso que luego aparecieron en distintos canales y medios.
Software para vigilancia y armas
El informe documenta además casos en los que Claude funcionó como una herramienta de ingeniería para construir sistemas de vigilancia.
Anthropic aseguró que un consultor que trabajaba para autoridades de seguridad de Mali utilizó el modelo como principal recurso de ingeniería para desarrollar una plataforma de interceptación. El sistema apuntaba a los tres operadores móviles nacionales, que reunían unos 25 millones de tarjetas SIM.
La compañía también identificó actividades relacionadas con el desarrollo de software para armas convencionales. Investigó seis casos: tres vinculados con China, dos con Rusia y uno con Yemen.
Entre ellos aparecen trabajos relacionados con un programa de cohetes guiados, sistemas contra torpedos, software para enjambres de drones y herramientas destinadas a guerra electrónica.
Anthropic indicó que bloqueó las cuentas involucradas, reforzó sus sistemas de seguridad y, cuando correspondía, compartió información con autoridades y otras empresas del sector.
La compañía sostuvo que la expansión de modelos cada vez más capaces obliga a mejorar los mecanismos para detectar estos usos. El informe muestra que la inteligencia artificial ya no solo puede asistir a actores maliciosos: en determinados casos, puede acelerar y ampliar operaciones que antes exigían equipos especializados y mayores recursos.
