Seguinos

Actualidad

SpaceX denunció un “casi choque” con un satélite chino y reavivó la alarma por la congestión en órbita

La empresa informó que un artefacto desplegado tras un lanzamiento desde Jiuquan pasó a unos 200 metros de un satélite Starlink a 560 km de altitud; CAS Space dijo que siguió protocolos y analiza el caso.

Publicado

el

La tensión por la saturación de la órbita baja sumó un nuevo episodio: SpaceX aseguró que un satélite vinculado a un lanzamiento chino estuvo a punto de colisionar con STARLINK-6079, en un acercamiento de apenas 200 metros, y reclamó mayor coordinación internacional para evitar incidentes. 

El hecho fue divulgado por Michael Nicolls, vicepresidente de ingeniería de Starlink, en una publicación en X del 13 de diciembre de 2025, donde sostuvo que “no hubo coordinación ni desconexión” con satélites ya operativos y advirtió que el riesgo “proviene de la falta de coordinación” entre operadores. 

Según el reporte, la aproximación ocurrió el 9 de diciembre de 2025, tras el despliegue de cargas de un cohete Kinetica-1 lanzado desde el centro espacial de Jiuquan, en el noroeste de China. 

El lanzamiento y la versión china

La misión transportó nueve satélites: seis para clientes chinos y tres para Emiratos Árabes Unidos, Egipto y Nepal, de acuerdo con información difundida por medios chinos y citada en coberturas especializadas. 

En respuesta, CAS Space lamentó el incidente y señaló que, para planificar la misión, tuvo en cuenta la “ventana de lanzamiento” y la situación de otros objetos en órbita, aunque reconoció la necesidad de revisar información adicional sobre el acercamiento. 

Un punto clave del debate es el seguimiento posterior: el acercamiento se habría producido unas 48 horas después de la separación de las cargas, cuando la fase principal del lanzamiento ya había concluido. 

Basura espacial y más maniobras de evasión

El episodio vuelve a poner en primer plano el crecimiento del tráfico orbital. La Agencia Espacial Europea (ESA)estima que hoy se rastrean cerca de 40.000 objetos en órbita terrestre, con alrededor de 11.000 cargas activas

En ese escenario, la coordinación —incluido el intercambio de datos orbitales— se vuelve crítica: una colisión en órbita baja no solo afectaría a los dos satélites implicados, sino que podría generar nuevos fragmentos y elevar el riesgo para otras misiones. 

El reclamo, que enfrenta a un actor dominante en constelaciones como Starlink con operadores emergentes, anticipa una discusión más amplia sobre gestión del tráfico espacial y reglas comunes a medida que se multiplican los satélites comerciales. 

En lo inmediato, el caso deja un mensaje: con más objetos orbitando a diario, la seguridad depende cada vez menos del lanzamiento y cada vez más de la coordinación sostenida en el tiempo.

Seguir leyendo
Clic para comentar

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *