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SpaceX bajará la altura de los satélites Starlink para reducir el riesgo de colisiones

La compañía de Elon Musk solicitó a los reguladores operar su nueva generación de equipos en una órbita más baja para facilitar su desintegración en caso de fallas.

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SpaceX bajará la altura de los satélites Starlink

SpaceX ha tomado una decisión estratégica para mejorar la sostenibilidad del entorno espacial. La empresa aeroespacial solicitó formalmente a la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) de Estados Unidos permiso para reducir la altitud operativa de sus satélites.

Esta medida afectará a la segunda generación de la constelación Starlink. El objetivo principal es disminuir significativamente la probabilidad de colisiones en órbita y evitar la acumulación de basura espacial.

Actualmente, la mayoría de los satélites de la firma operan a una altura superior a los 500 kilómetros. Con la nueva propuesta, estos equipos descenderían a unos 350 kilómetros de la Tierra.

Mayor seguridad y sostenibilidad

La razón técnica detrás de este cambio se basa en la física atmosférica. A una altitud más baja, la resistencia atmosférica es mucho mayor.

Esto significa que, si un satélite deja de funcionar o pierde propulsión, la gravedad y el rozamiento lo harán reingresar a la atmósfera mucho más rápido.

Según los documentos presentados, un satélite averiado a 350 kilómetros tardaría solo unas semanas en desintegrarse. En cambio, a su altura actual, este proceso podría demorar años, convirtiéndose en un obstáculo peligroso.

Además, operar en esta zona reduce el riesgo para otras naves y estaciones espaciales. La Estación Espacial Internacional (ISS), por ejemplo, orbita a unos 400 kilómetros de altura.

Impacto en el servicio y la red

Mover la constelación más abajo implica ciertos desafíos técnicos para SpaceX. Al estar más cerca de la superficie, cada satélite cubre un área geográfica menor.

Por lo tanto, la compañía necesitará lanzar una mayor cantidad de unidades para mantener la misma cobertura global de internet. Sin embargo, esto también podría traer beneficios para los usuarios.

Una menor distancia entre el satélite y la antena receptora suele traducirse en una menor latencia. Esto mejoraría la velocidad de respuesta en conexiones de internet, videojuegos y videollamadas.

Asimismo, la empresa destacó que esta configuración hace que el sistema sea más “tolerante a fallos”. Cualquier unidad defectuosa se eliminará de forma natural sin intervención humana.

Compromiso con el medio ambiente espacial

La preocupación por la saturación de la órbita baja terrestre ha crecido en los últimos años. Con miles de satélites lanzados, los expertos temen el llamado “Síndrome de Kessler”.

Este fenómeno describe una reacción en cadena donde los escombros de una colisión provocan nuevos choques. La iniciativa de Elon Musk busca mitigar proactivamente este escenario.

La propuesta aún debe recibir la aprobación final de la FCC. De concretarse, marcaría un nuevo estándar en la gestión del tráfico espacial comercial.

Esta decisión refuerza la tendencia de la industria hacia operaciones más responsables, priorizando la seguridad a largo plazo sobre la vida útil extendida de los equipos.