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Apple logró que la Justicia ordene a OpenAI entregar documentos por una denuncia de robo de secretos comerciales

Un juez de Estados Unidos obligó a la empresa creadora de ChatGPT a presentar registros de contratación de exempleados de Apple. La medida forma parte de una demanda por presunto uso de información confidencial.

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La Justicia de Estados Unidos ordenó a OpenAI entregar documentación sobre la contratación de exempleados de Apple, en el marco de una demanda por presunto robo de secretos comerciales. La decisión busca determinar si información confidencial de la fabricante del iPhone llegó a manos de la compañía de inteligencia artificial.

El fallo, emitido el martes 13 de octubre por el juez federal Edward Davila, del Distrito Norte de California, autoriza a Apple a acceder de manera anticipada a documentos relacionados con entrevistas laborales realizadas por OpenAI.

La resolución establece un plazo de cinco días para entregar los materiales que OpenAI ya recopiló durante el proceso judicial y de 14 días para presentar el resto de la documentación solicitada.

Entre los registros que deberá proporcionar figuran guías de entrevistas, instrucciones internas, presentaciones técnicas y comunicaciones que podrían contener referencias a tecnologías desarrolladas por Apple.

Por qué Apple demandó a OpenAI

El conflicto judicial comenzó el 10 de julio de 2026, cuando Apple presentó una demanda contra OpenAI y exempleados de la compañía por el presunto uso indebido de información empresarial.

Según la acusación, algunos trabajadores utilizaron computadoras de Apple para descargar archivos confidenciales antes de incorporarse a la empresa de inteligencia artificial.

La documentación incluiría especificaciones técnicas, proyectos de ingeniería y detalles sobre productos y tecnologías que todavía no fueron anunciados.

Además, Apple sostiene que empleados que ya trabajaban en OpenAI habrían asesorado a otros candidatos sobre qué información llevar a las entrevistas laborales y cómo evitar los controles internos de seguridad.

Estas acusaciones forman parte de una investigación judicial y todavía no constituyen hechos probados.

Qué documentos y testimonios deberá presentar OpenAI

La resolución también permite revisar conversaciones privadas realizadas mediante la aplicación de mensajería LINE entre Chang Liu y Yu-Ting Peng, conocida como Alyssa Peng, ambos exempleados de Apple vinculados con OpenAI.

Asimismo, el magistrado autorizó declaraciones bajo juramento de Liu, Peng y Tang Yew Tan, responsable del área de hardware de OpenAI.

Los testimonios permitirán profundizar en las circunstancias de las contrataciones y establecer si existió un intercambio indebido de información durante el proceso de incorporación de personal.

Sin embargo, el juez no aceptó todos los pedidos de Apple.

En particular, rechazó acelerar el acceso a investigaciones de OpenAI relacionadas con acabados metálicos, administración de energía y funcionamiento de baterías.

También limitó solicitudes más amplias sobre los proyectos de hardware de la empresa, aunque dejó abierta la posibilidad de que Apple presente nuevos pedidos con un alcance más específico.

La disputa por el primer dispositivo de OpenAI

El enfrentamiento ocurre mientras OpenAI avanza en el desarrollo de su primer dispositivo de hardware para consumidores, un proyecto que podría ampliar su presencia más allá de los servicios de inteligencia artificial.

La iniciativa involucra a io Products LLC, compañía que también aparece mencionada en el litigio.

Apple busca establecer si conocimientos técnicos obtenidos durante el trabajo de sus exempleados pudieron utilizarse en el desarrollo de nuevos productos.

Por su parte, OpenAI rechazó las acusaciones y cuestionó el alcance de los pedidos de documentación realizados por Apple.

La empresa argumentó que algunas solicitudes eran demasiado amplias y que no resultaba necesario acelerar la presentación de pruebas.

La decisión judicial no determina que OpenAI haya robado secretos comerciales, sino que habilita nuevas medidas para reunir información.

El proceso continuará con la entrega de documentos y las declaraciones de los involucrados, en una disputa que pone bajo análisis la protección de información confidencial y la contratación de especialistas en la industria tecnológica.