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Pavel Durov afirmó que 65 millones de rusos siguen usando Telegram con VPN pese al bloqueo del Kremlin
El fundador de Telegram dijo que millones de personas en Rusia eluden la censura con redes privadas virtuales, mientras el gobierno intensifica las restricciones sobre mensajería e internet.
El fundador de Telegram, Pavel Durov, aseguró que 65 millones de personas en Rusia acceden todos los días a la aplicación mediante VPN, a pesar del endurecimiento de los bloqueos impulsados por el gobierno de Vladimir Putin. Según el empresario, más de 50 millones de esos usuarios envían mensajes a diario, en un escenario de mayor control estatal sobre las plataformas digitales.
Durov hizo la declaración en su canal oficial de Telegram y presentó el fenómeno como una “resistencia digital”. “Welcome back to the Digital Resistance, my Russian brothers and sisters”, escribió, al sostener que la ofensiva oficial no frenó el uso de la app, sino que empujó a millones de personas a buscar vías alternativas para seguir conectadas.

El mensaje llegó después de una nueva etapa de restricciones sobre Telegram y los servicios de VPN. A fines de febrero, la agencia Reuters informó que autoridades rusas evaluaban un bloqueo más amplio de la plataforma desde comienzos de abril, mientras avanzaba la promoción de MAX, una aplicación respaldada por el Estado.
Más control sobre internet
La presión sobre las VPN forma parte de una ofensiva más amplia. El 31 de marzo, el ministro ruso de Desarrollo Digital, Maksut Shadayev, dijo que la tarea oficial era reducir el uso de VPN en el país. Reuters reportó además que, para mediados de enero, Rusia ya había bloqueado más de 400 servicios VPN, un 70% más que a fines de 2025.
En paralelo, Moscú justificó las restricciones con argumentos de seguridad nacional. El Kremlin sostiene que las limitaciones sobre mensajería e internet móvil son necesarias ante ataques ucranianos y presuntos intentos de sabotaje. Sin embargo, la medida también alcanza a herramientas usadas por millones de ciudadanos para informarse, comunicarse y trabajar.
Durov afirmó además que la ofensiva contra las VPN estuvo detrás de una falla técnica que el 3 de abril afectó pagos electrónicos y servicios bancarios en Rusia. Ese punto no fue confirmado por las autoridades: Sberbank reconoció un problema técnico, pero no detalló sus causas, mientras el Estado no ofreció una explicación completa sobre la interrupción.
El antecedente y lo que viene
El empresario comparó la situación rusa con el antecedente de Irán, donde, según dijo, los bloqueos también terminaron impulsando la adopción masiva de VPN y servidores proxy. En ese contexto, prometió que Telegram seguirá adaptando su tráfico para dificultar la detección y el bloqueo por parte de los sistemas de control rusos.
El dato de los 65 millones de usuarios diarios muestra que, aun con censura y restricciones crecientes, Telegram mantiene un peso central en la vida digital rusa. La disputa ahora entra en una nueva fase: más presión del Estado sobre la red y más herramientas de evasión por parte de los usuarios.
