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Zuckerberg anticipó el futuro de la IA: inventar antes que automatizar

El CEO de Meta sostuvo que la superinteligencia debería ampliar las capacidades humanas y permitir que más personas puedan crear, aprender y desarrollar nuevos proyectos.

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Mark Zuckerberg presentó este lunes 10 de agosto su visión sobre el futuro de la inteligencia artificial y aseguró que el principal aporte de la superinteligencia no será reemplazar tareas humanas, sino impulsar nuevas ideas, descubrimientos y emprendimientos.

El CEO de Meta planteó su posición en un manifiesto en el que puso el foco en el acceso individual a herramientas avanzadas de IA. Según su visión, estas tecnologías deberían estar disponibles para una gran cantidad de personas y no concentrarse únicamente en empresas, instituciones o gobiernos.

“La invención, no la automatización, será la mayor contribución de la superinteligencia”, sostuvo Zuckerberg, según publicó Infobae.

Agentes de IA para cada persona

Uno de los puntos centrales de la propuesta de Meta es el desarrollo de agentes personales de inteligencia artificial. Estos asistentes podrían ayudar a los usuarios en tareas cotidianas, aprendizaje, creatividad y toma de decisiones.

La compañía apunta a ofrecer versiones gratuitas o de bajo costo para alcanzar a miles de millones de personas. Además, Zuckerberg proyectó que estos sistemas podrán utilizarse desde distintos dispositivos, incluidas las gafas inteligentes.

Según el empresario, el potencial de la superinteligencia también podría extenderse a campos como la salud, la educación y la economía, mediante herramientas capaces de generar nuevas ideas y resolver problemas complejos.

El planteo busca diferenciar ese escenario de otro basado principalmente en la automatización y la sustitución de trabajadores. Para Zuckerberg, los mayores avances podrían surgir cuando las personas tengan acceso directo a sistemas capaces de potenciar sus capacidades.

Los riesgos que reconoce Zuckerberg

El CEO de Meta también señaló que el desarrollo de una inteligencia artificial más avanzada implica riesgos. Entre ellos mencionó el desplazamiento laboral, la ciberseguridad, el bioterrorismo, la vigilancia estatal y la posibilidad de perder el control sobre sistemas muy poderosos.

Frente a esos desafíos, defendió una distribución amplia del acceso a la tecnología para evitar que el poder quede concentrado en pocas compañías o gobiernos.

En esa línea, consideró que el código abierto puede favorecer la innovación y reducir la centralización. Además, planteó la necesidad de contar con supervisión independiente para el lanzamiento de nuevos modelos y de mantener la cooperación entre los laboratorios de IA y los gobiernos.

La visión de Zuckerberg coloca así a la superinteligencia como una herramienta destinada a ampliar las capacidades humanas. Para Meta, el desafío será avanzar con esos sistemas mientras se establecen mecanismos de seguridad y se amplía el acceso a sus beneficios.